
Silent Hill: Townfall es el nuevo videojuego de terror y supervivencia desarrollado por Screen Burn Interactive y publicado por Konami Digital Entertainment y Annapurna Interactive, disponible desde el 24 de septiembre de 2026 para PlayStation 5 y PC. Esta nueva entrega representa uno de los cambios más importantes que recibió la franquicia en los últimos años, ya que deja de lado la tradicional perspectiva en tercera persona para apostar completamente por la primera persona, una decisión que modifica la forma de explorar, combatir y, principalmente, experimentar el terror.

Lo jugamos gracias a una key de prensa proporcionada por Konami LATAM y, después de haber jugado prácticamente todas las entregas de la saga, podemos decir que estamos ante una propuesta que nos sorprendió para bien. De hecho, personalmente nos gustó incluso más que Silent Hill f, principalmente por la manera en que la primera persona consigue aumentar la sensación de vulnerabilidad y miedo durante toda la aventura.

Aunque la historia se desarrolla lejos del tradicional pueblo de Silent Hill, Townfall consigue transmitir buena parte de esa identidad que caracteriza a la franquicia. La niebla, las calles vacías, los escenarios deteriorados, la iluminación y el diseño sonoro generan permanentemente esa sensación de que estamos caminando por un lugar que no debería existir. En nuestro caso, incluso después de haber recorrido tantos juegos de la serie, hubo momentos en los que simplemente no queríamos seguir avanzando. Vamos a conocerlo.
Una nueva historia en St. Amelia

La historia de Silent Hill: Townfall nos lleva hasta St. Amelia, un remoto pueblo pesquero ubicado en una isla de Escocia. El protagonista es Simon Ordell, un hombre que despierta en 1996 en circunstancias extrañas y que deberá descubrir qué ocurrió y cuál es el motivo por el que terminó en ese lugar.

Desde los primeros minutos, el juego plantea una narrativa cargada de misterio. Simon no tiene todas las respuestas y nosotros tampoco, por lo que gran parte de la aventura consiste en explorar, encontrar pistas y reconstruir progresivamente lo que sucedió. La presencia de diferentes personajes, documentos y situaciones extrañas ayuda a construir una historia que se va revelando poco a poco.

No vamos a profundizar demasiado en la trama para evitar spoilers, pero sí podemos decir que la narrativa mantiene esa característica de Silent Hill de mezclar horror, misterio y elementos psicológicos. La historia no está simplemente para justificar que recorramos un pueblo lleno de monstruos: el entorno y lo que descubrimos forman parte de un relato mucho más amplio.

Además, Townfall funciona como una historia independiente, por lo que no necesitamos conocer en profundidad los acontecimientos de las entregas anteriores para disfrutar de esta nueva aventura.

La primera persona cambia completamente la experiencia

El principal cambio de Townfall es su perspectiva. Toda la aventura está construida alrededor de la primera persona, y creemos que fue una decisión muy acertada.

Después de jugar tantos títulos de terror en tercera persona, encontrarnos dentro de los ojos de Simon cambia completamente nuestra relación con el escenario. Ya no podemos girar la cámara para mirar qué está ocurriendo detrás del personaje. Tenemos que hacerlo nosotros mismos.

Esto genera una sensación de vulnerabilidad constante. Cuando caminamos por un pasillo oscuro, no sabemos qué puede estar detrás. Cuando vemos una figura a lo lejos, tenemos que acercarnos para descubrir qué es. Y cuando escuchamos un ruido, somos nosotros quienes tenemos que decidir si queremos girar para descubrir su origen o continuar avanzando.

El juego utiliza además una presentación cinematográfica con relación de aspecto 2.35:1, incorporando barras negras en la parte superior e inferior de la imagen. Personalmente, nos gustó mucho esta opción porque aumenta todavía más la sensación cinematográfica y de inmersión. También podemos desactivarla y jugar a pantalla completa, por lo que queda a elección del jugador.

Un juego que realmente da miedo

Después de jugar tantos títulos de terror, es difícil que un juego consiga sorprendernos constantemente. Sin embargo, Townfall lo logró en varias oportunidades.

La primera persona hace que el terror sea mucho más directo. No estamos viendo a Simon desde afuera: somos nosotros los que estamos caminando por St. Amelia. Cuando escuchamos un ruido detrás nuestro, tenemos que girar la cámara. Cuando vemos una figura a lo lejos, tenemos que acercarnos para descubrir qué es.

En este sentido, encontramos varios puntos de comparación con Resident Evil 7, especialmente por la sensación de vulnerabilidad y la manera en que el escenario se transforma en una amenaza. Pero Townfall lleva la fórmula hacia otro lado porque incorpora mucho más sigilo, exploración y resolución de puzles.

También encontramos similitudes con Silent Hill 2, especialmente en la construcción de la atmósfera y en esa manera de utilizar los espacios, la niebla y los sonidos para generar incomodidad.

Lo más importante es que el miedo no depende únicamente de los monstruos. Muchas veces lo que genera tensión es simplemente avanzar por un lugar oscuro sin saber qué puede aparecer delante nuestro.

Sigilo: muchas veces escapar es la mejor opción

Una de las principales diferencias respecto de otros juegos de terror es la importancia que tiene el sigilo. En Townfall no siempre tenemos que enfrentarnos a los enemigos. De hecho, en muchas situaciones lo más recomendable es evitarlos. Podemos escondernos detrás de diferentes objetos, utilizar coberturas, asomarnos por las esquinas y estudiar los movimientos de las criaturas antes de decidir qué hacer.

También podemos utilizar armarios, gabinetes y otros escondites para intentar pasar desapercibidos. Sin embargo, estos lugares tampoco nos garantizan seguridad absoluta: si un enemigo nos ve entrar, puede perseguirnos y obligarnos a salir. Esto genera momentos de mucha tensión. A veces estamos escondidos, escuchando cómo una criatura se mueve cerca nuestro, esperando que se aleje para poder continuar. Y en otras ocasiones simplemente tenemos que correr.

Acción y combate: también podemos usar armas

Aunque el sigilo tiene mucho peso, Silent Hill: Townfall no elimina la acción. Tenemos a nuestra disposición diferentes armas y podemos enfrentarnos a los enemigos cuando la situación lo requiere. Podemos utilizar armas cuerpo a cuerpo, bloquear ataques y realizar contraataques.

Esto genera un equilibrio que nos gustó mucho. No estamos ante un juego en el que únicamente tenemos que escondernos, pero tampoco estamos frente a un título de acción en el que podemos eliminar fácilmente todo lo que aparece en pantalla.

Las armas y los recursos son limitados, por lo que tenemos que decidir cuándo vale la pena enfrentarnos a una criatura y cuándo resulta mucho más inteligente pasar desapercibidos. Esta combinación entre sigilo y acción funciona especialmente bien gracias a la primera persona. Cuando tenemos un enemigo delante, la sensación de proximidad es mucho mayor y los enfrentamientos se sienten bastante más intensos.

El CRTV es una de las mejores ideas del juego

Entre las nuevas mecánicas encontramos el CRTV, un dispositivo portátil que se convierte en una herramienta fundamental durante nuestra aventura. El CRTV puede utilizarse para detectar determinados enemigos y situaciones que no siempre podemos percibir directamente con nuestros ojos. Además, debemos utilizarlo para resolver determinados puzles y obtener información importante.

Nos pareció una incorporación muy interesante porque no funciona simplemente como un objeto secundario. Forma parte de la exploración, de la supervivencia y de la resolución de la historia.

En determinados momentos debemos avanzar utilizando la información que nos proporciona el dispositivo, mientras que en otros tenemos que recurrir a él para entender qué está sucediendo en nuestro entorno.
Además, en PlayStation 5 la utilización del DualSense acompaña algunas situaciones mediante sus funciones hápticas, lo que ayuda a reforzar todavía más la inmersión.
Puzles al estilo Resident Evil

Otro de los elementos que más disfrutamos fueron los puzles, además de la posibilidad de combinar objetos. Townfall propone diferentes acertijos relacionados con los escenarios, documentos, objetos y pistas que encontramos durante la exploración. En determinados momentos debemos recordar información, encontrar elementos específicos o regresar a lugares que ya visitamos.


En este aspecto, encontramos varias similitudes con Resident Evil 2 y Resident Evil 3. Existe esa sensación de recorrer un espacio, encontrar una puerta que no podemos abrir, descubrir posteriormente una pista u objeto y regresar para continuar. Sin embargo, Townfall mantiene una identidad propia y utiliza los puzles como una extensión de su mundo.

La primera persona también beneficia este aspecto porque debemos observar mucho más cuidadosamente los escenarios. Una nota sobre un escritorio, un objeto dentro de un cajón o un elemento que inicialmente parece decorativo puede terminar siendo una pieza importante para resolver un acertijo.

Exploración y aventura

Más allá del terror, Townfall también funciona como una aventura de exploración. Recorrer St. Amelia nos obliga a prestar atención a nuestro entorno, buscar caminos, investigar habitaciones y descubrir pistas que nos permiten avanzar. No se trata simplemente de ir de un punto a otro eliminando enemigos.


El juego constantemente nos invita a preguntarnos qué ocurrió en determinado lugar, por qué encontramos ciertos objetos o cuál es la relación de Simon con todo lo que está sucediendo. Esta combinación de aventura, exploración, puzles, sigilo, acción y terror es precisamente una de las cosas que más nos gustaron del juego.

Una ambientación que nos hizo sentir dentro de Silent Hill

Aunque el juego se desarrolla en St. Amelia, tenemos que destacar especialmente el trabajo realizado con la ambientación. La niebla es protagonista. Las calles, los edificios y los espacios interiores están construidos para generar una sensación de aislamiento constante. La iluminación también tiene un papel fundamental, especialmente cuando combinamos zonas completamente oscuras con pequeñas fuentes de luz.


El diseño sonoro completa la experiencia. Los ruidos ambientales, pasos, golpes y sonidos que aparecen a nuestro alrededor muchas veces generan más tensión que los propios enemigos. Por eso, aunque geográficamente no estemos en Silent Hill, durante buena parte de la aventura sentimos que estamos dentro de un juego de la franquicia. Para nosotros, ese es uno de los mayores logros de Townfall.

Gráficos: uno de los grandes puntos fuertes

En el apartado visual, Silent Hill: Townfall nos dejó una excelente impresión. Gráficamente es uno de los juegos que más nos gustaron este año. Los escenarios cuentan con un nivel de detalle muy alto, la iluminación está muy bien trabajada y la niebla genera una atmósfera espectacular.


Jugando en PlayStation 5 y en un televisor 4K, especialmente utilizando el modo Rendimiento, el juego se ve realmente muy bien. Aunque este modo utiliza una resolución interna inferior y posteriormente reconstruye la imagen, el resultado final nos pareció excelente.

La nitidez es muy buena, la iluminación luce espectacular y los escenarios mantienen un nivel de detalle que sorprende constantemente.

Rendimiento en PlayStation 5

En PlayStation 5 tenemos diferentes opciones gráficas, incluyendo un modo Calidad a 30 FPS y un modo Rendimiento que apunta a 60 FPS. Durante nuestra experiencia elegimos principalmente el modo Rendimiento porque creemos que es el que mejor acompaña a una experiencia en primera persona.

La respuesta de los controles resulta más fluida y recorrer los escenarios, girar rápidamente la cámara o escapar de los enemigos se siente mucho mejor.

En nuestra partida, el juego se mantuvo muy cerca de los 60 FPS durante prácticamente toda la experiencia. Encontramos algunas pequeñas caídas puntuales, especialmente en determinadas cinemáticas, pero fueron mínimas y no afectaron significativamente la experiencia. En un televisor 4K, el resultado nos pareció especialmente bueno.

¿Cómo funciona en PC?
Si bien no probamos personalmente SILENT HILL: Townfall en PC, la versión para ordenadores aparece como uno de los aspectos que generó algunos comentarios entre los usuarios. En diferentes reportes se mencionan problemas de optimización y rendimiento, especialmente en determinados equipos, por lo que la experiencia puede variar considerablemente según el hardware utilizado.
El juego ofrece diferentes opciones de configuración gráfica que permiten ajustar aspectos como la resolución, calidad visual y rendimiento, aunque algunos jugadores señalaron que fue necesario modificar estos parámetros para conseguir una experiencia más estable. En este sentido, la versión de PC parece requerir un ajuste más cuidadoso que las versiones de consola.
Esperamos que futuras actualizaciones puedan mejorar la optimización, especialmente teniendo en cuenta el potencial visual del juego. Los requisitos publicados para PC también muestran que se trata de un título relativamente exigente: se necesitan como mínimo Windows 11, 16 GB de RAM, una RTX 2060 Super o Radeon RX 6600 y 75 GB de almacenamiento.
Requisitos mínimos
(Para jugar a 1080p y 30 FPS con configuración baja)
- Sistema operativo: Windows 11 (64 bits)
- Procesador (CPU): AMD Ryzen 5 3600 / Intel Core i7-8700K
- Memoria RAM: 16 GB
- Tarjeta gráfica (GPU): NVIDIA GeForce RTX 2060 Super / AMD Radeon RX 6600
- DirectX: Versión 12
- Almacenamiento: 75 GB de espacio disponible
Requisitos recomendados
(Para jugar a 4K y 30 FPS con configuración alta, utilizando tecnologías como DLSS o FSR)
Almacenamiento: 75 GB de espacio disponible
Sistema operativo: Windows 11 (64 bits)
Procesador (CPU): AMD Ryzen 7 5700X / Intel Core i7-9700K
Memoria RAM: 32 GB
Tarjeta gráfica (GPU): NVIDIA GeForce RTX 3080 / AMD Radeon RX 7800 XT
DirectX: Versión 12
¿Cuánto dura Silent Hill: Townfall?

La campaña principal tiene una duración aproximada de 10 a 11 horas, aunque esto puede variar dependiendo de cuánto exploremos y de cuánto tiempo nos lleve resolver los diferentes puzles. Nos parece una duración adecuada para el tipo de experiencia que propone.
El juego mantiene un ritmo bastante constante entre exploración, narrativa, sigilo, combates y acertijos, sin intentar extender artificialmente la aventura. Además, cuenta con cinco finales y opciones de rejugabilidad, incluyendo New Game Plus, por lo que aquellos jugadores que quieran descubrir todos sus secretos tendrán motivos para volver a recorrer St. Amelia.
Una experiencia que disfrutamos de principio a fin

Después de jugar prácticamente todas las entregas de Silent Hill, llegar a Townfall con una perspectiva completamente diferente podía generar dudas. Sin embargo, rápidamente nos adaptamos a la primera persona y comenzamos a disfrutar de la propuesta.
Nos gustó especialmente que el juego no se limite a una única fórmula. Tenemos terror, sigilo, acción, armas, exploración, aventura y puzles, todos elementos que se van combinando durante la campaña.
En algunos momentos tenemos que escondernos y esperar. En otros debemos correr. También existen situaciones en las que no queda otra alternativa que sacar un arma y enfrentarnos al enemigo. Y entre todo eso tenemos que investigar, resolver acertijos, utilizar el CRTV y descubrir qué ocurrió con Simon. Esa variedad hizo que nuestra experiencia nunca se sintiera repetitiva.

Conclusión: un gran regreso al terror

Silent Hill: Townfall nos encantó. Después de tantas horas dentro de la franquicia, creemos que esta nueva entrega consigue hacer algo especialmente difícil: tomar elementos reconocibles de Silent Hill y llevarlos a una experiencia completamente diferente.

La primera persona es, sin dudas, uno de sus grandes aciertos. Nos hace sentir mucho más vulnerables, limita nuestra visión y consigue que cada pasillo, cada esquina y cada sonido se conviertan en una posible amenaza. A eso se suma una combinación que nos funcionó realmente bien: terror, sigilo, acción, armas, aventura, exploración y puzles.

El juego nos permite escondernos y evitar enemigos, pero también enfrentarlos cuando tenemos los recursos necesarios. Podemos recorrer St. Amelia buscando pistas, resolver acertijos y utilizar el CRTV para descubrir información que de otra manera permanecería oculta.
La ambientación también es excelente. La niebla, la iluminación, los escenarios y el sonido consiguen que, aunque estemos en una isla de Escocia y no en el pueblo que da nombre a la franquicia, sintamos constantemente que estamos jugando un Silent Hill.

En PlayStation 5, además, disfrutamos muchísimo la experiencia en modo Rendimiento a 60 FPS. El juego se siente fluido, responde muy bien a nuestros movimientos y luce espectacular en un televisor 4K. La versión de PC, en cambio, todavía necesita algunos ajustes para ofrecer una experiencia más consistente.
Con una duración aproximada de 10 a 11 horas, cinco finales y New Game Plus, creemos que también ofrece suficiente contenido para quienes quieran volver a descubrir sus secretos.

No estamos ante una entrega perfecta, y hay aspectos que todavía pueden mejorar, principalmente en materia de optimización en PC. Pero cuando un juego consigue que después de tantos años volvamos a sentir esa incomodidad de caminar por una calle cubierta de niebla sin saber qué hay delante, significa que algo está haciendo bien.
Silent Hill: Townfall es un gran juego de terror, una experiencia que nos gustó muchísimo y una nueva forma de entender la franquicia. La primera persona funciona, el sigilo funciona, los puzles funcionan y la combinación con la acción y las armas consigue mantenernos permanentemente atentos.

Para nosotros, es una aventura que vale mucho la pena jugar, especialmente si disfrutamos del terror y de los juegos que nos obligan a explorar, pensar y sobrevivir.
Nuestra puntuación: 8/10

Lo mejor
- Excelente utilización de la primera persona.
- Mucha más inmersión y tensión.
- Gran ambientación y diseño sonoro.
- El CRTV es una mecánica muy interesante.
- Buen sistema de sigilo.
- Combina terror, acción, aventura y exploración.
- Puzles que recuerdan a Resident Evil 2 y 3.
- Podemos utilizar armas y enfrentarnos a los enemigos.
- Excelente apartado gráfico.
- Muy buen rendimiento en PS5 en modo Rendimiento.
- Cinco finales y New Game Plus.
Lo que puede mejorar
- Optimización de PC.
- Algunas caídas puntuales de rendimiento en determinadas escenas.
- Algunas mecánicas podrían haber tenido un desarrollo mayor.
Silent Hill: Townfall — 8/10



