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Review Saros – PlayStation 5

Disponible desde el 30 de abril de forma exclusiva para PS5, Saros es, sin dudas, uno de esos juegos que inevitablemente se comparan con Returnal, pero que rápidamente dejan en claro que no buscan ser una simple repetición. Vamos a conocerlo en esta review.

SAROS - Tráiler de lanzamiento | PlayStation España

En mi experiencia jugándolo en PS5 Slim, lo primero que impacta es su rendimiento: el juego corre con una fluidez constante que acompaña perfectamente su propuesta frenética. De hecho, la velocidad de la acción es tan alta que por momentos da la sensación de que todo ocurre más rápido de lo que realmente marcan los cuadros por segundo.

Housemarque toma esa base que tan bien funcionó en su título anterior y la empuja hacia un terreno más accesible, pero también más ambicioso. El resultado es un juego que mantiene la intensidad, pero que acompaña mucho mejor al jugador en su progreso.

Jugabilidad: dominar el caos en lugar de sobrevivir

Donde Saros realmente marca la diferencia es en su jugabilidad. Si Returnal estaba centrado en la evasión constante, acá el enfoque cambia completamente: el juego te empuja a ser agresivo. El sistema de combate, definido como un “bullet ballet”, transforma los proyectiles enemigos en parte del propio gameplay, especialmente gracias al escudo que permite absorberlos y reutilizarlos.

Esto genera una dinámica distinta, mucho más ofensiva. En lugar de escapar del peligro, muchas veces la mejor decisión es avanzar directamente hacia él. Con el correr de las horas, esa sensación de caos inicial se convierte en control, y es ahí donde el juego realmente brilla. La curva de aprendizaje sigue estando presente, pero está mucho mejor equilibrada.

En lo personal, lo sentí más accesible que Returnal, sin que eso implique perder desafío. Sigue siendo exigente, pero menos castigador, lo que hace que cada intento se sienta más productivo.

Progresión y duración: un sistema que respeta al jugador

Uno de los cambios más importantes está en la progresión. Saros introduce mejoras permanentes que se mantienen tras cada muerte, lo que modifica por completo la estructura roguelike tradicional del estudio. Ya no se siente como empezar desde cero todo el tiempo, sino como un avance constante, incluso en la derrota.

Esto reduce la frustración y hace que el juego sea más amigable para un público más amplio. Dependiendo de la habilidad de cada jugador y el nivel de exploración, la duración puede rondar entre 20 y 30 horas, con un ritmo que se adapta bastante bien a distintos estilos de juego.

Historia y mundo: Carcosa como protagonista

En lo narrativo, Saros mantiene el estilo característico de Housemarque, con una historia fragmentada que se va armando a partir de detalles, registros y situaciones dispersas. Seguimos a Arjun Devraj, atrapado en un ciclo de muerte y resurrección en el planeta Carcosa, un lugar hostil y cambiante.

Más allá del protagonista, lo que realmente se destaca es el mundo. Carcosa tiene una presencia constante, casi como si fuera un personaje más. Sus cambios, su diseño y especialmente el impacto del eclipse generan una sensación permanente de tensión. Todo está pensado para incomodar, para empujar al jugador a adaptarse.

Apartado técnico: Unreal Engine 5 y una optimización ejemplar

En lo visual, el juego destaca tanto por su dirección artística como por su rendimiento. Desarrollado con Unreal Engine 5, Saros logra algo que muchos títulos actuales todavía no consiguen: combinar ambición gráfica con una optimización realmente sólida.

Los efectos de partículas, la iluminación y el diseño de enemigos generan un espectáculo constante en pantalla, especialmente en combate, pero lo más destacable es cómo responde el rendimiento incluso en los momentos más exigentes. En PS5 estándar, el juego corre a una resolución base de 1260p reescalada a 4K, manteniendo los 60 FPS estables sin tirones, sin stuttering y sin caídas perceptibles, incluso cuando la pantalla se llena de efectos.

En PS5 Pro, la experiencia mejora aún más. La resolución base asciende a 1440p reescalada a 4K, lo que se traduce en una imagen más nítida y definida en comparaciones directas. Si bien el juego utiliza resolución dinámica para asegurar la estabilidad en combate, la versión Pro logra ofrecer una imagen más limpia escena a escena, manteniendo siempre los 60 FPS constantes.

Esto se nota especialmente en los momentos más caóticos, donde la claridad visual marca la diferencia. Poder leer mejor lo que sucede en pantalla no solo mejora lo estético, sino también el rendimiento del jugador. En ambos casos, la optimización es uno de los puntos más altos del juego: la experiencia se mantiene fluida de principio a fin, algo fundamental en un título donde cada movimiento cuenta.

El eclipse: tensión y riesgo constante

Uno de los sistemas más interesantes es el del eclipse, que actúa como un modificador del mundo y de la jugabilidad. Cuando se activa, todo cambia: los enemigos se vuelven más agresivos, el entorno se transforma y el nivel de riesgo aumenta considerablemente.

Sin embargo, también lo hacen las recompensas. Este sistema refuerza el clásico riesgo-recompensa del género, pero lo integra de una forma más dinámica y visible dentro de la experiencia.

Comparación con Returnal: evolución más que continuidad

Las similitudes con Returnal son claras, desde la estructura roguelike hasta el enfoque en combate en tercera persona. Sin embargo, las diferencias son las que terminan definiendo la experiencia.

Saros es un juego más accesible, con una progresión más amigable y un enfoque más ofensivo. Mientras que Returnal transmitía una sensación constante de vulnerabilidad, acá hay un mayor control y una sensación de poder más marcada. En ese sentido, se siente más como una evolución que como una continuación directa.

Conclusión: Housemarque afina su fórmula

Saros logra encontrar un equilibrio difícil: mantiene la intensidad y el desafío que caracterizan a Housemarque, pero los adapta para que la experiencia sea más llevadera y progresiva. Es un juego exigente, pero más justo, más claro en sus sistemas y más gratificante en su avance.

Puede que no rompa completamente con lo que vimos en Returnal, pero sí lo mejora en aspectos clave, especialmente en accesibilidad, progresión y rendimiento técnico. Desde Overcluster, la sensación es clara: estamos ante un título que entiende perfectamente qué hizo bien en el pasado y cómo evolucionarlo sin perder identidad. Puntuación final: 9/10

Maximiliano Fanelli

Periodista especializado en tecnologías y gaming. Editor de Overcluster y redactor de ITSitio. Fan de la saga Zelda.

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