
Marvel’s Wolverine, el esperado videojuego de Insomniac Games, llega en exclusiva a PlayStation 5 el 15 de septiembre de 2026, con soporte para PS5 Pro. El estudio responsable de la exitosa saga Marvel’s Spider-Man cambia en esta oportunidad al héroe arácnido por uno de los personajes más complejos, violentos y carismáticos de Marvel. El resultado es una aventura de acción frenética, brutal, espectacular y muy divertida, que combina combate, sigilo, exploración y aventura en una propuesta que consigue tener una identidad propia.
El juego llega exclusivamente a PlayStation 5 y cuenta con soporte para PS5 Pro. En Overcluster tuvimos la posibilidad de jugarlo cinco días antes de su lanzamiento gracias a una key de prensa anticipada proporcionada por Sony PlayStation, lo que nos permitió recorrer prácticamente toda la aventura y probar en profundidad su historia, sistema de combate, progresión, exploración y apartado técnico.

Después de completar la experiencia, nuestra conclusión es muy clara: Marvel’s Wolverine nos encantó. Insomniac encontró una fórmula que funciona especialmente bien para Logan y, en lugar de intentar repetir lo realizado con Spider-Man, construyó una aventura mucho más lineal, agresiva, oscura y centrada en la acción. Wolverine no necesitaba otro mundo abierto gigantesco ni una copia de las aventuras de Peter Parker. Necesitaba un juego que nos hiciera sentir que estamos controlando a Logan, y eso es exactamente lo que consigue.
Una historia original para Wolverine

Desde sus primeros minutos, Marvel’s Wolverine deja claro que no estamos ante una adaptación directa de una historia de los cómics ni frente a una continuación de Marvel’s Spider-Man. Insomniac Games trabajó junto a Marvel Games para construir una historia completamente original, utilizando diferentes elementos reconocibles del universo de Wolverine y los X-Men, pero desarrollando una narrativa con identidad propia.

La aventura pone el foco en Logan, su pasado, sus recuerdos, su identidad y los conflictos que todavía arrastra. El personaje se encuentra nuevamente involucrado en una situación que termina siendo mucho más grande de lo que inicialmente parece, mientras diferentes acontecimientos lo obligan a enfrentarse tanto con amenazas externas como con sus propios demonios. Sin entrar en spoilers, la campaña consigue explorar muy bien esa dualidad entre Logan y Wolverine, entre el hombre y el animal que lleva dentro.

Y este es uno de los puntos que más nos gustaron. Insomniac respeta la esencia de Wolverine y no intenta convertirlo en una versión más amable o parecida a otros héroes de Marvel. Logan sigue siendo áspero, impulsivo, violento y complicado. La historia sabe cuándo acelerar con grandes escenas de acción y cuándo bajar el ritmo para desarrollar a los personajes, sus relaciones y diferentes momentos del pasado de Wolverine.

También aparecen personajes relacionados con el universo de los X-Men, junto con diferentes referencias que los fanáticos de Marvel van a disfrutar muchísimo. No vamos a revelar quiénes aparecen ni qué papel tienen porque creemos que descubrirlo durante la aventura es parte importante de la experiencia. Lo que sí podemos decir es que hay varios momentos que seguramente van a generar una sonrisa entre quienes conocen bien al personaje y su universo.

Al mismo tiempo, no hace falta ser un experto en Wolverine para disfrutar la campaña. La historia funciona perfectamente como una aventura independiente, aunque obviamente los jugadores que vienen siguiendo al personaje desde los cómics, películas y videojuegos van a encontrar muchos elementos que pueden tener un significado todavía mayor.
Wolverine no es Spider-Man, y eso es excelente

Una de las mejores decisiones de Insomniac fue entender desde el principio que Wolverine no tenía que ser Spider-Man con garras. Aunque ambos personajes pertenecen al universo Marvel y fueron llevados al videojuego por el mismo estudio, la experiencia es completamente diferente.

Mientras Marvel’s Spider-Man apuesta por un enorme mundo abierto, una movilidad extremadamente libre y una ciudad llena de actividades, Marvel’s Wolverine propone una estructura mucho más lineal y cinematográfica. Los escenarios son más controlados, pero también tienen mucha verticalidad y diferentes caminos que podemos explorar mientras avanzamos.

Durante la aventura tenemos que trepar, saltar, escalar, investigar, seguir rastros, utilizar nuestros sentidos y encontrar caminos alternativos. Hay momentos de exploración, pequeñas zonas secundarias y situaciones de sigilo, pero todo está pensado para mantener un ritmo constante.

Avanzamos, exploramos, encontramos un camino, seguimos un rastro, nos escondemos entre la vegetación y analizamos el entorno. Y cuando la situación finalmente lo requiere, Wolverine saca las garras. Ese cambio constante entre exploración, sigilo y combate es uno de los elementos que mejor funciona durante toda la campaña.
Un sistema de combate brutal, rápido y muy divertido

Si hay un apartado que define a Marvel’s Wolverine, es su combate. Insomniac consiguió que controlar a Logan sea una experiencia rápida, agresiva, visceral y extremadamente satisfactoria. Las garras de adamantium son obviamente el centro de la propuesta, pero no estamos simplemente frente a un sistema en el que debemos apretar un botón para atacar una y otra vez.

Podemos combinar puñetazos, patadas, ataques con las garras, esquives, contraataques, lanzamientos, movimientos especiales y ejecuciones, generando diferentes combinaciones durante cada enfrentamiento. A medida que avanzamos y desbloqueamos nuevas habilidades, las posibilidades aumentan y los combates se vuelven todavía más interesantes. Sí, van a apretar muchos botones del DualSense.

Podemos comenzar atacando directamente, esquivar un golpe, contraatacar, lanzar a un enemigo contra otro, utilizar una habilidad especial y terminar la pelea con una ejecución. Todo sucede a gran velocidad, pero al mismo tiempo Logan transmite una sensación de peso y poder que hace que cada golpe tenga impacto.

Y eso es fundamental. Wolverine se siente como Wolverine. Los enemigos reaccionan físicamente a los ataques, las garras atraviesan cuerpos, Logan recibe golpes que dejarían fuera de combate a cualquier persona normal y, aun así, continúa avanzando.

Mucha acción y muchísimo gore

La violencia es otro de los elementos centrales de la experiencia. Marvel’s Wolverine es un juego muy violento, probablemente uno de los títulos más brutales que haya desarrollado Insomniac Games.

Las garras de adamantium no son simplemente un arma más. Son parte de la identidad del personaje y el juego las utiliza constantemente para transmitir esa sensación de brutalidad. Tenemos sangre, desmembramientos y ejecuciones, además de diferentes ataques que aprovechan las características del personaje.

Pero lo interesante es que esta violencia tiene sentido dentro de la propuesta. Wolverine no pelea como Spider-Man y tampoco debería hacerlo. Peter Parker puede enfrentarse a decenas de enemigos utilizando sus telarañas y golpes, mientras que Logan tiene una forma de combatir mucho más directa. Cuando Wolverine entra en combate, las garras salen y la pelea cambia completamente.

Rabia: cuando Logan pierde el control

Uno de nuestros sistemas favoritos es el modo Rabia, una habilidad que representa muy bien la naturaleza del personaje. A medida que combatimos y derrotamos enemigos podemos llenar el medidor correspondiente y activar este estado especial, que aumenta considerablemente nuestra capacidad ofensiva.

Cuando entramos en Rabia, Logan prácticamente se convierte en una máquina de destrucción. Podemos enfrentarnos a grupos numerosos de enemigos y realizar ataques mucho más devastadores, generando algunos de los momentos más espectaculares de toda la aventura.

Además, la progresión permite mejorar diferentes aspectos relacionados con la Rabia, la recuperación y la supervivencia. Esto hace que no sea simplemente una habilidad que utilizamos de manera ocasional, sino una herramienta que podemos incorporar a nuestra estrategia dependiendo de la situación.
Wolverine también puede ser sigiloso

Aunque el combate es uno de los grandes protagonistas, Marvel’s Wolverine también tiene momentos de sigilo y exploración. Logan puede utilizar sus sentidos animales para localizar enemigos, detectar amenazas, analizar el entorno y seguir diferentes rastros.
Durante algunas secciones podemos aprovechar la vegetación, las posiciones elevadas y otros elementos del escenario para acercarnos a nuestros objetivos sin ser detectados. Podemos esperar, observar, rastrear y atacar desde las sombras. Pero también podemos olvidarnos completamente del sigilo y entrar directamente a combatir.

Esta posibilidad funciona muy bien porque el juego entiende que Wolverine puede ser un cazador silencioso o una bestia completamente desatada, dependiendo de cómo queramos afrontar determinadas situaciones.
Combate, sigilo, exploración y aventura

Otra de las cosas que más disfrutamos durante nuestra experiencia fue la variedad. Marvel’s Wolverine no intenta ser únicamente un juego de combate. La aventura combina acción, sigilo, exploración, plataformas, persecuciones y grandes secuencias cinematográficas.
Hay momentos que pueden recordar a Tomb Raider por la exploración y la verticalidad, mientras que determinadas situaciones de sigilo pueden acercarse a propuestas como Hitman. También existen momentos que inevitablemente nos hacen pensar en Spider-Man, especialmente por algunas mecánicas de movilidad.

Pero Insomniac consigue que todas estas ideas estén integradas dentro de una experiencia coherente. Nunca sentimos que el juego esté copiando directamente a otros títulos. Cada mecánica está puesta al servicio de una idea muy concreta: hacer que sintamos que estamos controlando a Wolverine.
Exploración y contenido secundario

Aunque la estructura es bastante más lineal que la de Spider-Man, existen diferentes oportunidades para explorar los escenarios. Podemos encontrar coleccionables, materiales, secretos y desafíos que recompensan a quienes deciden desviarse del camino principal.

También están las Nightmare Trials, pequeños desafíos relacionados con los recuerdos de Logan que permiten conocer más sobre su pasado y conseguir diferentes recompensas. Nos gustó especialmente que Insomniac no haya intentado llenar el mapa de actividades repetitivas. La exploración está mucho más concentrada y, por eso mismo, tiene mayor valor. Cuando encontramos un secreto, sentimos que realmente descubrimos algo.

Sistema de progresión

A medida que avanzamos obtenemos XP y diferentes recursos que podemos utilizar para mejorar a Logan. El árbol de habilidades permite desbloquear nuevas capacidades activas y pasivas relacionadas con el combate, la supervivencia, el factor de curación, la Rabia, la movilidad y los sentidos animales.

Estas mejoras tienen un impacto real sobre el gameplay. No se trata simplemente de aumentar una estadística y continuar avanzando. Al desbloquear nuevas habilidades podemos modificar nuestra manera de combatir y desarrollar diferentes estilos de juego.

También están las Adaptations, que permiten modificar determinadas características de Logan para priorizar diferentes aspectos ofensivos, defensivos o de supervivencia. Esto funciona especialmente bien porque el sistema de combate tiene suficiente profundidad como para que las mejoras realmente tengan sentido.
El factor de curación hace que Logan se sienta como Wolverine

Uno de los detalles que más nos gustó es cómo el juego utiliza la propia mitología del personaje para construir sus mecánicas. El factor de curación de Wolverine y su esqueleto recubierto de adamantium no son simplemente elementos mencionados durante la historia. Forman parte de la experiencia jugable.
Logan puede recibir disparos, caer desde grandes alturas, recibir golpes extremadamente fuertes y continuar luchando. Su capacidad de recuperación hace que podamos asumir riesgos que ningún otro personaje podría permitirse. La combinación entre adamantium, factor de curación y Rabia consigue transmitir muy bien la fantasía de estar controlando a Wolverine.
Un espectáculo visual en PS5

En el apartado técnico tenemos muy poco para criticar. Marvel’s Wolverine luce espectacular en PlayStation 5. Nosotros jugamos en una PS5 Slim y quedamos muy conformes con el resultado. Los personajes presentan un nivel de detalle impresionante, especialmente Logan, con modelos, expresiones faciales, animaciones y efectos de combate muy trabajados.

También destaca muchísimo la variedad de escenarios. La aventura nos lleva por lugares como Canadá, Japón y Madripoor, cada uno con una identidad visual completamente diferente. Pasamos de paisajes naturales y nevados a zonas urbanas llenas de luces, estructuras, enemigos y detalles. Esta variedad consigue que la campaña tenga un apartado visual muy dinámico.
Rendimiento: 60 FPS o mayor calidad visual

En nuestra PS5 Slim probamos los diferentes modos gráficos y quedamos muy conformes con el rendimiento. El modo orientado al rendimiento apunta a aproximadamente 60 FPS, utilizando reconstrucción para ofrecer una presentación cercana a 4K. También existe un modo de mayor calidad visual que apunta a 4K nativo y 30 FPS. Los dos modos se ven realmente bien, aunque para nosotros la elección es bastante clara: preferimos jugar a 60 FPS.

El combate es muy rápido y se beneficia muchísimo de una mayor fluidez y respuesta. Sin embargo, quienes prefieran priorizar la calidad de imagen pueden jugar perfectamente a 30 FPS, ya que el excelente trabajo de animación de Insomniac hace que la experiencia se sienta sorprendentemente fluida. Además, el juego ofrece opciones para aprovechar televisores compatibles con 120 Hz.

DualSense, sonido y doblaje latino

El DualSense también está bien aprovechado. Los gatillos adaptativos ofrecen resistencia en diferentes acciones y las vibraciones hápticas permiten sentir los impactos durante los combates. No es una utilización revolucionaria del mando, pero sí está correctamente integrada y ayuda a reforzar la sensación de inmersión.
El apartado sonoro también acompaña muy bien la experiencia. Los golpes tienen peso, las garras cuentan con sonidos característicos y los enemigos reaccionan de diferentes maneras a nuestros ataques. Y para el público latinoamericano tenemos un agregado que valoramos muchísimo: Marvel’s Wolverine cuenta con doblaje latino. En una aventura con una cantidad importante de diálogos y escenas narrativas, es una excelente incorporación.

Duración: una aventura que no necesita ser eterna

La campaña principal de Marvel’s Wolverine dura aproximadamente 13-14 horas, dependiendo de la dificultad y del ritmo de cada jugador. Si además queremos explorar, encontrar coleccionables y completar desafíos, podemos llevar la experiencia aproximadamente hasta las 14-16 horas.
Para nosotros, esta duración es adecuada. No todos los juegos necesitan durar 40 o 50 horas. De hecho, creemos que una campaña de Wolverine excesivamente larga podría haber terminado diluyendo parte del impacto de la experiencia.

Acá tenemos una aventura que va al punto. La historia avanza, el combate evoluciona, aparecen nuevas situaciones, visitamos diferentes lugares, conocemos personajes y desbloqueamos habilidades. Además, existe Nueva Partida+, que permite volver a recorrer la campaña manteniendo parte de las mejoras obtenidas.
¿Tiene puntos negativos?
Sí, pocos. Aunque nuestra experiencia fue muy positiva, Marvel’s Wolverine no es perfecto. La estructura lineal puede no convencer a quienes esperaban otro enorme mundo abierto como Spider-Man. También creemos que, justamente porque el combate es tan divertido, en determinados momentos podemos terminar deseando que hubiera todavía más situaciones diseñadas específicamente para aprovechar todas las posibilidades de Logan. La duración también puede sentirse corta para quienes busquen una aventura gigantesca. Sin embargo, consideramos que son puntos menores frente a todo lo que el juego consigue.
Conclusión: nos encantó Marvel’s Wolverine

Después de terminar Marvel’s Wolverine, podemos decirlo sin demasiadas vueltas: nos encantó. Insomniac Games tenía una tarea complicada. Tenía que tomar a uno de los personajes más importantes y reconocibles de Marvel y conseguir que su videojuego no terminara siendo simplemente una versión de Spider-Man con garras. Y creemos que lo consiguió de la mejor manera posible.

Wolverine necesitaba exactamente este tipo de aventura. Estamos ante unaa experiencia frenética, divertida y cargada de acción, pero que también tuviera espacio para el sigilo, la exploración, las plataformas, la aventura y una historia que realmente quisiera contar algo sobre Logan.
El combate es probablemente lo que más disfrutamos. Es rápido, brutal, variado y tiene una sensación de impacto excelente. El modo Rabia representa perfectamente la personalidad del personaje y el sistema de progresión permite que vayamos desarrollando nuevas habilidades y formas de enfrentarnos a los enemigos.

Pero el juego funciona por algo más que sus garras. La historia nos mantuvo enganchados, los personajes están muy bien construidos y la presencia del universo de los X-Men aporta una enorme cantidad de momentos que los fanáticos de Marvel van a disfrutar.
A esto se suma un apartado técnico espectacular, especialmente en PS5 Slim, un buen uso del DualSense, doblaje latino y una campaña que, aunque no es larguísima, tiene una duración que consideramos adecuada para lo que propone. Y quizás lo más importante: nunca sentimos que Insomniac estuviera intentando hacer otro Spider-Man. Hizo Wolverine.

Un Wolverine violento, salvaje, divertido, frenético y espectacular, que utiliza sus garras, su factor de curación y su instinto animal como parte fundamental de la experiencia. Nuestra conclusión es contundente: Marvel’s Wolverine es uno de esos juegos que recomendamos especialmente para los fanáticos de Wolverine, los X-Men y Marvel, pero también para cualquiera que disfrute de una buena aventura de acción para un jugador.

Nos encantó. Es muy divertido, tiene muchísima acción, un combate excelente, momentos de sigilo, exploración, aventura y una historia que nos mantuvo enganchados hasta el final. Marvel’s Wolverine es un juegazo y se lleva un 9/10.



