
Dragon Quest VII Reimagined se lanzó oficialmente el 5 de febrero de 2026 y marca el regreso de uno de los JRPG más ambiciosos de Square Enix, ahora completamente adaptado a los estándares modernos. El título está disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC (vía Steam y Microsoft Store), consolidándose como una propuesta multiplataforma pensada tanto para veteranos como para nuevos jugadores.

Esta reimaginación del clásico de PlayStation presenta un apartado visual renovado con un estilo 3D tipo diorama, mejoras sustanciales de calidad de vida, un sistema de combate por turnos más ágil y la incorporación de un selector de dificultad. En términos técnicos, el juego se luce con resolución 4K y 60 FPS en Nintendo Switch 2, PS5 y PC, lo que realza notablemente la experiencia visual.
Además, Square Enix ofrece una demo gratuita en las tiendas digitales de todas las plataformas, que permite jugar las primeras horas y transferir el progreso a la versión completa. A esto se suman bonos por compra anticipada, como trajes para el héroe y objetos útiles para facilitar el inicio de la aventura.
Una aventura clásica pensada para disfrutarse hoy

Jugar Dragon Quest VII Reimagined en Nintendo Switch 2 fue una experiencia profundamente especial. No solo estamos frente a la reimaginación de un JRPG histórico, sino ante un título que logra modernizar su estructura sin perder identidad. Todo está pensado para que la experiencia sea más fluida, accesible y cómoda, tanto en sesiones cortas como prolongadas.
Un estilo artístico único: dioramas llenos de vida

Desde lo visual, el trabajo es simplemente exquisito. El juego apuesta por un estilo artístico tipo diorama, donde los escenarios parecen maquetas vivientes y los personajes, inspirados en los diseños de Akira Toriyama, lucen como figuras artesanales llenas de encanto. Esta decisión le da personalidad propia frente a otros remakes recientes de la saga y convierte cada isla en un pequeño cuadro interactivo.

Fragmentos de un mundo olvidado: narrativa episódica con corazón

Narrativamente, Dragon Quest VII Reimagined mantiene su estructura fragmentada, basada en historias cortas autoconclusivas que se conectan mediante un misterio mayor. Desde una pequeña isla de pescadores, viajamos al pasado a través de antiguas tablillas para restaurar islas desaparecidas del mundo.
Cada historia presenta conflictos humanos, giros oscuros y personajes memorables, lo que nos recordó en más de un momento a The Legend of Zelda, con una sensibilidad narrativa cercana a Final Fantasy. No busca una épica constante, sino relatos íntimos que dejan huella.

Ritmo ajustado y una duración mucho más amigable
Uno de los mayores aciertos del remake es su ritmo. La duración original, que superaba con facilidad las 100 horas, fue ajustada a unas 60–80 horas para la historia principal, manteniendo una extensión generosa pero evitando repeticiones innecesarias. Square Enix recortó, reescribió y reorganizó contenido para lograr una experiencia más coherente y moderna.

Combate clásico, ahora más ágil y flexible

El sistema de combate por turnos sigue siendo fiel a la tradición de la saga, pero ahora se siente más dinámico gracias a múltiples mejoras de calidad de vida: enemigos visibles que se pueden esquivar, eliminación automática de rivales débiles, combates acelerables, curación rápida entre enfrentamientos y opciones de combate automático.

Vocaciones y personalización: más profundidad estratégica
El sistema de vocaciones fue uno de los grandes beneficiados. La posibilidad de utilizar dos vocaciones simultáneamente (Moonlighting) amplía notablemente la estrategia, sumado a nuevas habilidades, estados especiales y la incorporación de la vocación Monster Master, que permite invocar monstruos en combate. Es una evolución sólida que respeta la esencia clásica.
Escenarios compactos que priorizan la narrativa

Los escenarios son lineales y compactos, una decisión que acompaña la narrativa fragmentada del juego. Si bien no hay grandes mundos abiertos, cada isla tiene identidad propia y un diseño artístico cuidado, reforzando la sensación de estar reconstruyendo un mundo pieza por pieza.
Ideal para jugar en modo portátil

En Nintendo Switch 2, el juego brilla especialmente en modo portátil. Su estructura episódica, el autoguardado y las mejoras de accesibilidad lo convierten en un JRPG ideal para disfrutar en cualquier momento. Es de esos juegos que siguen resonando incluso cuando la consola está apagada. Igual en TV con el modo dock el juego se ve y se juega excelente, incluso con el Pro Controller de la Nintendo Switch.
Conclusión

Dragon Quest VII Reimagined no es solo un remake: es una relectura respetuosa y brillante de un clásico enorme. Puede que no sea la entrega más épica de la saga, pero sí una de las más humanas, encantadoras y memorables.
En Overcluster, después de decenas de horas restaurando mundos y compartiendo aventuras, lo tenemos claro: Dragon Quest VII Reimagined es un 9 de 10. Un JRPG que honra su legado y se disfruta como nunca en Nintendo Switch 2.




