
Mario Tennis Fever ya está disponible en Nintendo Switch 2 y se posiciona como una de las propuestas deportivas más sólidas y entretenidas del catálogo actual de Nintendo. Después de varias horas en la cancha —tanto en solitario como con amigos— y gracias a un código de review proporcionado por la compañía, puedo decir sin dudas que fue una gran sorpresa y uno de los juegos que más disfruté durante mis vacaciones.

Es de esos títulos perfectos para avanzar de a poco, completar desafíos sueltos, jugar una copa rápida o sentarse a disputar partidos intensos en el sillón con amigos.
Un regreso explosivo a la cancha

Desde el primer partido, Mario Tennis Fever deja claro que no es solo otro spin-off deportivo. La base sigue siendo el tenis clásico —golpes planos, cortados, liftados y globos— pero suma nuevas maniobras defensivas, mejor movilidad y el espectacular sistema de Golpes Furor, que permite cargar energía para ejecutar impactos potenciados con efectos únicos.

Las distintas Raquetas Furor (de fuego, hielo, rayo, torbellino o fango) modifican el rebote, ralentizan rivales o incluso alteran la cancha. Esto agrega una capa estratégica muy interesante sin perder el ritmo arcade característico de la saga.

La curva de aprendizaje está muy bien medida: cualquiera puede empezar a divertirse en minutos, pero dominar el timing y las habilidades especiales requiere práctica.
Modo Historia: variado, dinámico y perfecto como tutorial

El Modo Historia es una de las apuestas más llamativas. Sin entrar en spoilers, la aventura comienza con los personajes transformados en bebés tras un misterioso suceso en una isla remota. Controlamos a Bebé Mario en una campaña que dura entre 4 y 5 horas.

No es extremadamente larga, pero sí muy entretenida y variada. Alterna partidos, minijuegos, desafíos especiales y enfrentamientos contra jefes. Además, funciona como un excelente tutorial para aprender todas las mecánicas.


Personalmente, fue ideal para vacaciones: dinámico, fácil de retomar y perfecto para jugar “de a ratos”… aunque también invita a sesiones más largas buscando desbloquear contenido.

El roster más grande en la historia de la saga

El juego incluye 38 personajes jugables, el plantel más amplio de la franquicia. Están los clásicos como Mario, Luigi, Peach, Bowser y Yoshi, junto con incorporaciones como Goomba, Nabbit, Bebé Wario y Bebé Waluigi.

Cada uno posee estadísticas propias (potencia, velocidad, técnica, defensa), lo que cambia completamente la experiencia en cancha. Además, se pueden combinar más de 30 tipos de raquetas, permitiendo personalizar el estilo de juego.

Una enorme variedad de modos

Uno de los puntos más fuertes es la cantidad de contenido:
- Modo Historia
- Modo Torneo
- Torre de los Retos
- Modo Libre
- Modo Popurrí
- Modo Realista
- Online Clasificatorio
- Online Libre
La Torre de los Retos es especialmente exigente y obliga a dominar todas las mecánicas. El Modo Popurrí suma escenarios caóticos como la cancha de pinball o pistas con obstáculos y aros que cambian totalmente el ritmo de los partidos.

Hay hasta 14 escenarios desbloqueables, incluyendo la Fábrica de Raquetas (donde se cambia equipamiento en pleno partido) y una cancha inspirada en Super Mario Wonder con efectos especiales.

Rendimiento técnico impecable

En lo técnico, el juego es sobresaliente.
- 60 FPS estables en todo momento.
- Tanto en modo dock como portátil.
- Incluyendo multijugador local y online.

La fluidez constante hace que los intercambios rápidos y los efectos especiales se vean espectaculares y precisos.

En cuanto a resolución:
- Hasta 4K en modo dock.
- 1080p en modo portátil.
Gráficamente se ve excelente, súper nítido tanto en TV como en la pantalla de la consola. Las animaciones son expresivas, los efectos visuales destacan y el rendimiento nunca se resiente.

Multijugador y controles por movimiento

El componente social es clave:
- Multijugador local hasta 4 jugadores.
- Juego inalámbrico.
- Online competitivo y casual.
- Compatibilidad con GameShare (incluso con consolas cercanas).

El Modo Realista utiliza los Joy-Con 2 como si fueran una raqueta real. Es una experiencia que recuerda al espíritu de Wii Sports, ideal para reuniones y partidas familiares. No reemplaza al control tradicional para competir online, pero como experiencia casual es divertidísimo.
Veredicto final – 9/10

Mario Tennis Fever logra un equilibrio casi perfecto entre espectáculo arcade y base deportiva sólida. Es accesible, variado, técnicamente impecable y con muchísimo contenido.

¿Su punto más flojo? El Modo Historia podría ser más largo. Pero fuera de eso, cuesta encontrarle grandes defectos. Fue, sin dudas, uno de los juegos que más me entretuvo en vacaciones, tanto jugando solo como compartiendo partidas con amigos.

Puntuación final: 9 de 10. Si tenés una Nintendo Switch 2 y te gustan los juegos para compartir, es una compra casi obligada.




